Castilla: En Colombia necesitamos un Polo para la convergencia y en oposición 

 
Tras el Ejecutivo Nacional del fin de semana, el Polo Democrático Alternativo, único partido de izquierda que actualmente cuenta con representación parlamentaria, hizo públicas sus múltiples problemáticas. No obstante, las posturas unitarias y que propenden por la articulación con sectores sociales y populares de la sociedad colombiana son las más golpeadas.

Colombia Informa conversó con el senador campesino Alberto Castilla, quien representa a la corriente Poder y Unidad Popular -PUP-, una de las que se niega a la fragmentación del partido.

– ¿Cuál es su opinión y la del PUP frente a la situación actual del Polo Democrático Alternativo?

 Para Poder y Unidad Popular es necesario construir una gran convergencia, con los más amplios sectores democráticos, progresistas, alternativos y de izquierda que se decidan a ser gobierno. Esa convergencia de la que nosotros hablamos tiene como centro la construcción de la Justicia Social, la paz y la democracia, por lo tanto, una alianza de este tipo, como la estamos concibiendo, no incluye ni al gobierno ni al régimen. Y fue en ese sentido en el que planteamos la discusión al interior del Ejecutivo. Nosotros queremos una convergencia de todos los sectores, sin distinción, pero claro, que no confluya con el régimen.

Por otro lado, en el Polo nos mantenemos en la oposcicion al modelo económico y de desarrollo, esa es una decision que el PUP tomo en su mas reciente asamblea. se considera necesario fortalecer el partido desde la base apoyando al terminacion del conflicto armado, la solución política. Eso lo que ratificó el Polo en su Junta Nacional.

Hoy el partido no tiene una candidatura oficial a la presidencia. Hay una fuerza al interior del Polo (el MOIR) que está impulsando una candidatura, la de Jorge Enrique Robledo, esa no es hoy la candidatura del partido porque no se ha resuelto y tienen que cumplirse unas reglas, hacerse a través de mecanismos democráticos. Por esas razones el PUP no está alinderado con esa candidatura y espera que el Polo escoja, como debe ser, su candidato.

Mi fuerza, el PUP, mantiene independencia política y autonomía. Por lo tanto, no hacemos parte del sector que lidera Clara López Obregón ni el que lidera Jorge Enrique Robledo. Somos una fuerza política que participó con independencia en la lista de delgados al Congreso del partido, no buscamos aliados; tenemos representación parlamentaria y una plataforma política que considera acertada para el momento.

– Queda claro entonces que usted y su fuerza van con la paz pero en oposición pero, ¿qué ocurrió en la Junta del partido? ¿A que se deben las declaraciones de Polo Paz a propósito?

– Un sector del Polo, representado en Polo Social (sector de Clara López) y Vamos por los Derechos (sector de Iván Cepeda), tomó una decisión desafortunada, en mi opinión, porque debieron dar las discusiones al interior del partido, lo que podría implicar un rumbo distinto en las definiciones que se tomaran. Se retiraron de la Junta.

Tengo que decirles que avanzamos en una resolución que habíamos acordado con Vamos por los Derechos y con Polo Social, para rechazar la Reforma Tributaria, las Zidres y otros componentes de la política gubernamental, en la que ratificamos que el Polo debe trabajar por esa convergencia. Ese acuerdo se logró en la noche del sábado y, en la mañana del domingo, esos sectores mencionados retractaron la posibilidad de discutir la resolución y de votarla que hubiera significado un gran avance para el Polo.col paz

Polo Social planteó una discusión solo alrededor de la fecha del Congreso, y creo que eso no es serio para un partido que debe definir la política como línea de actuación. Ese sector priorizó la fecha del Congreso e incluso podría decir que llevaron a que Vamos por los Derechos estuviera en la decisión de no acoger la resolucion mencionada, que estaba previamente acordada y que era en favor del país.

Al retirarse y no respaldar la resolución, nos dejan, al PUP, tomando decisiones que no son las del MOIR. Debo aclarar que hoy, al interior del Polo, existen varias fuerzas políticas: la Nueva Tendencia, el Partido Socialdemócrata y los ya señalados.

– ¿Eso quiere decir que Polo Social y Vamos por los Derechos no van a seguir en el Polo Democrático?

– No. Han dicho que se retiran de la Junta Nacional y dejaron una constancia que demuestra dos posturas diferenciadas. Vamos por los Derechos siempre hizo referencia a la resolución que se había acordado, no obstante, Polo Social incluye elementos de denuncia como que se le negó la posibilidad a 8 personas de los sectores poblacionales de participar, entre otras, que tenemos cómo demostrar que no fue así.

En últimas, se retira del Ejecutivo pero no del Polo. Es más, Iván Cepeda anunció que parte de las discusiones que necesitamos se darán en el Congreso del partido.

– ¿Cuál es el destino, entonces, del Congreso del Polo Democrático Alternativo?

-Nosotros somos la tendencia que propuso la realización del Congreso del partido. Porque creemos en los espacios amplios, de discusión, de toma de decisiones. Consideramos necesario un Congreso del Polo para definir las alianzas, la política electoral, cómo vamos a participar, ¿vamos a configurar listas al Congreso de la República? cómo vamos a escoger candidaturas. Un congreso que defina la ruta del comportamiento electoral que debe tener el partido. Nosotros sí consideramos necesario desarrollar ese congreso que tenga definiciones políticas, que no se tomen en espacios más reducidos, democráticos también, pero más representativos.

La discusión le hace bien al partido que necesita una candidatura presidencial que esté dispuesta a jugar en el escenario de la convergencia con los sectores democráticos. El elemento central que nosotros alinderamos de la convergencia es que no se haga ni con el régimen ni con sectores del gobierno.col-campesino

Senado hundió proyecto para reconocer al campesinado como sujeto político

El senador campesino Alberto Castilla informó que, en la sesión plenaria del 15 de diciembre, el Senado colombiano aprobó una proposición del octagenario político del Partido Conservador, Roberto Gerlein, para aplazar del orden del día la iniciativa que pretendía el reconocimiento de los derechos del campesinado.

La proposición de Gerlein sobre el aplazamiento en el orden del día del Proyecto de Reforma constitucional fue aprobado con 28 votos a favor frente a 25 en contra. Con el Proyecto se esperaba que el Estado colombiano promoviera políticas para proteger la cultura y la economía campesina, además del reconocimiento del derecho a la tierra individual y colectiva para que las familias y comunidades campesinas pudieran ser titulares del derecho a la tierra y el territorio.

El proyecto también reconocía el derecho a las semillas, garantizando que los campesinos no vieran restringido su derecho a guardar, intercambiar o mejorar las semillas nativas.

“En momentos que el país camina hacia la solución política del conflicto armado y donde crece la movilización social por la defensa social del territorio, dicho proyecto tenía una inmensa importancia. El Senado de la República, al permitir el hundimiento de tan importante iniciativa, envía un pésimo mensaje al campesinado colombiano que históricamente ha sido condenado al abandono por parte del Estado”, afirmó el senador campesino Alberto Castilla, autor de la frustrada iniciativa.

¿Quién es Gerlein?

El personaje responsable de hundir el proyecto que pretendía que el campesinado colombiano pasara a ser un sujeto de especial protección es Roberto Víctor Gerlein Echeverría, uno de los caciques del Partido Conservador en el departamento de Atlántico, zona norte del país.

Es Senador de la República, cargo que ocupa desde 1978 y al cual ha sido reelegido ocho veces. Es reconocido por avalar la mermelada, la corrupción, situación retrada en escándalos como el de exigir gasolina gratis para los vehículos de los congresistas.

Desde sus inicios ocupó varios cargos públicos en su departamento, siempre como militante conservador. En 1959 fue Secretario Privado de la alcaldía de Barranquilla y tres años después fue juez civil de la ciudad, oficio que abandonó cuando se lanzó y ganó las elecciones al Concejo Municipal de Barranquilla en 1963.

 

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